CUCHI CORRAL

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La continuación de la Av. San Martín, cruzando la Ruta Nacional 38, es un camino de ripio que conduce desde La Cumbre a Cuchi Corral. Dista a 8 km.

Cuchi Corral significa «Corral de chancho».

El sitio en el que estuvo enclavada la antigua estancia vio pasar los arreos de mulas rumbo al Alto Perú.

En el período colonial, vivió allí el venerable sacerdote Miguel Calixto del Corro, precursor de la Revolución de Mayo y diputado electo al Congreso de Tucumán.

Al llegar a una tranquera, el camino se abre a la derecha y asciende hasta el famoso «Mirador» de Cuchi Corral, antiguamente sitio de oraciones indias y hoy plataforma de lanzamiento de los amantes del vuelo libre. Aquí se llevó a cabo en 1999 una fecha del Campeonato del Mundo de Parapentes. Un desnivel de 400 m. cae al fondo del valle en el que corre el Río Pintos. El camino principal desciende 8 km. hasta allí.

Cruzando el río, se encuentran el cementerio de más de un siglo y medio de existencia y, un poco más adelante, la Capilla de Pintos que se terminó de construir en 1933.

El camino deja a la derecha la escuela rural 25 de Mayo y desde aquí hacia el Norte el trazado cruzando cauces de arroyos, alcanza la estancia llamada La Fronda a 27 km.

A la derecha, se levantan las sierras de Cuniputo. Tomando al norte se llega a San Marcos Sierra.

El camino puede estar en mal estado después de una lluvia.

Cuchi Corral fue declarado Lugar Histórico Nacional en 1945.

Las Cascadas de Cuchi Corral
Desde El Mirador, se sigue a la derecha el filo que busca la quebrada por donde el curso de agua se “descuelga” en siete saltos que salvan 400 m. de desnivel que hay hasta el llano y el curso del Río Pintos.

Entre el tercer y cuarto salto es necesario por seguridad el empleo de una cuerda para bajar unos 40 metros y alcanzar un sitio llano y con grandes árboles al pie de la cascada. Se regresa así al curso de agua y no cesan las dificultades ya que hay que sortear otras caídas de agua destrepando con exposición. Al llegar al sendero que transita el monte alto, se avanza con rapidez cruzando un sector final que llega al “vado” del Río Pintos. Desde el camino se regresa a La Cumbre.

La caminata desde el vado hasta el pie de la última cascada no presenta mayores inconvenientes a no ser los de la vegetación cerrada y los cruces del arroyo. Es un circuito difícil y fuerte que requiere de 5 horas de tiempo, buen estado físico y manejo de las maniobras de descenso. Es fundamental la autorización correspondiente.